El primer impulso frente a la falta de pago suele ser exigir una solución inmediata. Sin embargo, actuar sin revisar el contrato, los pagos y la evidencia disponible puede complicar la recuperación de rentas o del inmueble.
1. Ordene la documentación
Reúna contrato, anexos, comprobantes de pago, estados de cuenta, depósitos, garantías y comunicaciones. La cronología importa: cuánto se debe, desde cuándo y qué se ha requerido.
2. Revise las cláusulas relevantes
Plazo, forma de pago, mora, garantías, causas de terminación, domicilio para notificaciones y obligaciones sobre servicios pueden modificar la estrategia.
3. Documente los requerimientos
Una negociación puede ser útil, pero debe quedar clara. Si se acuerda una fecha de pago o desocupación, conviene documentar condiciones, entrega de llaves, servicios, rentas y consecuencias del incumplimiento.
4. Evite medidas materiales improvisadas
Cambiar cerraduras, retirar pertenencias o cortar servicios sin analizar la situación puede generar problemas adicionales. La recuperación debe seguir una vía jurídicamente sostenible.
5. Defina objetivo y costo
No todos los casos deben litigarse de la misma manera. A veces la prioridad es recuperar posesión; en otros, cobrar cantidades; en otros, negociar una salida rápida. El objetivo económico debe formar parte de la estrategia.
Nota: Este artículo es informativo y no constituye asesoría jurídica para un caso concreto.